Con expendio de vuvuzelas, lonas para tirarse en el pasto y reposeras amarillas, el espacio de Palermo, llamado “Emoción Mundial” congregó desde su inauguración a grupos de amigos, familias y parejas que no quisieron alentar a la selección argentina desde el sillón de su casa, y se sumaron al apoyo colectivo del equipo dirigido por Lionel Scaloni..